"Mis manos están limpias y sin sangre"Dijo hace unos pocos días el presidente Correa en la Cumbre del Grupo Río que logro alivianar la tensión entre Ecuador y Colombia que tiene ya muchos antecedentes graves y llevan a uno preguntarse si realmente se soluciono. Es decir, el ejercito colombiano bombardeo un territorio extranjero para asesinar ilegalmente a Raúl Reyes que como los demás muertos que caen habitualmente en Colombia, no tuvo derecho a un juicio justo y como si no fuera suficiente Alvaro Uribe acusa al gobierno ecuatoriano de colaborar con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Después de tantas violaciones a la soberanía lo único que vemos es un apretón de manos y todo solucionado.
La OEA repudio al gobierno de Uribe pero como siempre no lo sanciono y todo quedo como estaba, porque si hay algo que aprendimos con el tema de las papeleras es que los organismos internacionales como la ONU y La Corte Internacional de La Haya están de garantes de los intereses de las multinacionales y bajo ningún aspecto en busca de la justicia y la verdad. El gobierno de Colombia es una amenaza para la región y sobre todo para el pueblo colombiano que ha venido soportando décadas de violencia armada. Uribe es un empleado de los intereses yanquis y eso ha venido garantizando su impunidad, como aquí Menem, el mejor alumno del consenso de Washintong.
A veces es necesario alejarse de todo compromiso con las leyes, los gobiernos y los organismos internacionales y expresar sin compromisos que la muerte de cualquier persona en cualquier lugar del mundo no queda en el pasado tras un apretón de manos.
Lisandro Romero